lunes, 29 de agosto de 2016

PERÍODO DE ARREPENTIMIENTO




Previo al Día de Expiación (heb. Yom Kipur), hay un período de 40 días que se conoce como: Período de arrepentimiento (en hebreo: Teshuvá). Este período va del 1 de Elul (mes 6 del calendario bíblico) al 10 de Tishri (mes 7), día en que se guarda la fiesta de expiación (Levítico 23:27-28).
(Levítico 23:27-28) A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová. Ningún trabajo haréis en este día; porque es día de expiación, para reconciliaros delante de Jehová vuestro Dios.

Tradicionalmente, los judíos tocan el shofar durante los 30 días del mes de Elul (mes 6), como una señal para llamar al pueblo al arrepentimiento, llamándoles a regresar a Dios antes que se cierre la puerta del perdón en el Día de Expiación (heb. Yom Kipur).  A lo largo de la Biblia, podemos ver que Dios nunca envía juicio sin primero enviar una advertencia y un llamado de atención.  El shofar o trompeta funciona como una advertencia.  

En el cumplimiento mesiánico, el Día de Expiación representa el día en que Jesús (heb. Yeshua) regrese por segunda vez. En esa ocasión, Él va a venir como Rey y como Juez.  Va a ser coronado como Rey de toda la Tierra, pero también va venir a juzgar a todos aquellos que han pecado, y a salvar a todos aquellos que se arrepientan.  Por eso es tan importante estar preparados en arrepentimiento para Su venida. 
(Hechos 17:30)  Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos. 

El período de 40 días de arrepentimiento es en preparación para el Día de Expiación (Yom Kipur). Este día es considerado como el más solemne, en el cual se nos invita a “afligir nuestras almas”.
(Levítico 16:30-31)  Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová. Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas; es estatuto perpetuo.

¿QUÉ SIGNIFICA ARREPENTIRSE?
La palabra “arrepentimiento” en hebreo es: Teshuvá, que literalmente significa: regresar o volverse. Arrepentirse no es “sentir remordimiento”; más bien, es reconocer en dónde uno se ha desviado del buen camino, y retornar a Dios.

Hacer Teshuvá implica examinarse a uno mismo para llegar a descubrir si se ha apartado del camino de Dios, con el propósito de rectificar los errores y tomar la determinación de no pecar más.  Es un esfuerzo consciente de dejar el mal y regresar a Dios. Es enmendar el camino.  Es dar un giro, y voltearse hacia la dirección correcta.

El arrepentimiento está vinculado con la conversión.  Convertirse significa cambiar, enderezarse, volverse al estado original.  La conversión no es sólo la confesión de fe, al creer en Jesús. Esta confesión es tan sólo el inicio. La conversión implica un proceso de transformación, dejando atrás lo que uno era antes (un pecador), para transformarse en un hombre nuevo (un santo).
(Efesios 4:22-24)  En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

En Hechos vemos que antes que venga el avivamiento y regrese Jesús, Dios espera que su pueblo se arrepienta y se convierta.
(Hechos 3:19-20)  Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado.


EXAMINAME
En el período de arrepentimiento, es un tiempo para examinar nuestro corazón y ponernos a cuentas con Dios.  Es un tiempo de reconciliación y restauración.  En este tiempo, hacemos la siguiente oración, junto a David:
(Salmos 139:24) Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno. 


sábado, 13 de agosto de 2016

9 de AV


El 9 de Av (el día nueve del quinto mes del calendario bíblico) es un día de ayuno para el pueblo de Israel. La razón del ayuno es porque en esa fecha fue destruido el Templo en Jerusalén—no sólo una, sino dos veces (en el año 586 a.C. por los babilonios, y en el año 70 d.C. por los romanos).



En el segundo libro de Reyes (II Reyes 25:8-15) está descrito como Nabucodonosor, rey de Babilonia, envió al capitán de su guardia a destruir la ciudad de Jerusalén y el Templo.

La Ciudad Santa no cayó por la fuerza o poderío del rey de Babilonia, sino fue como consecuencia del pecado del pueblo de Dios.  Por aproximadamente cien años Dios estuvo enviando profetas llamando a su pueblo al arrepentimiento.  Pero no hicieron caso, por lo tanto, Dios los “entregó a sus enemigos”—aunque sólo por un tiempo (exactamente 70 años).

Algo similar ocurrió en tiempos de Jesús. El pueblo de Dios se corrompió hasta llegar al punto de “no regreso”. Por eso Dios volvió a entregar a Su Pueblo en manos de sus enemigos, que en ese caso eran los romanos. Ellos destruyeron Jerusalén, y quemaron el Templo en el año 70 d.C., y provocaron la Diáspora de los judíos a todo el mundo.

OTROS EVENTOS EN EL 9 AV
Curiosamente, a lo largo de la historia de Israel, otros eventos trágicos han sucedido en esa fecha o cerca de ella. Entre ellos están:

  • Destrucción del ejército de Simeón Bar Kokba (135 dC)
  • El papa Urbano II convocó la Primera Cruzada (1095 dC), en la cual miles de judíos fueron asesinados.
  • Todos los judíos fueron expulsados de Inglaterra (18 julio 1290)
  • España expulsó a todos los judíos (2 agosto 1492)
  • Se declaró la Primera Guerra Mundial (1 agosto 1914).  También en ese día, El gobierno ruso inició persecuciones (pogroms) en contra de los judíos en su territorio.
  • Los alemanes iniciaron la aniquilación sistemática de los judíos y la deportación a los campos de exterminio (10 julio 1942)
  • Los judíos fueron expulsados de la Franja de Gaza (2005)
[Nota>> Estas fechas pueden pasar desapercibidas al lector, ya que no son las mismas en el calendario gregoriano, pero sí en el hebreo.  Es decir, todas caen en el 9 de Av, o cerca de esa fecha.]

  
AYUNO
Mientras que aún no haya Templo en Jerusalén, los judíos siguen ayunando el 9 de Av (conocido en hebreo como: Tisha b’Av).

Pero en tiempos de Nehemías, mientras el Segundo Templo estaba en proceso de reconstrucción, algunos de los judíos que todavía estaban en el exilio en Babilonia se preguntaban si todavía debían seguir ayunando para esa fecha. Unos decían que sí y otros decían que no. Como no llegaron a alcanzar un consenso, decidieron enviar una comitiva a Jerusalén para consultar a las autoridades espirituales (a los sacerdotes y a los profetas, entre los cuales estaba Zacarías).
(Zacarías 7:2-3)  La aldea de Betel había enviado a Sarezer, a Regem-melec y a sus hombres a implorar el favor del SEÑOR, y a hablar a los sacerdotes que eran de la casa del SEÑOR de los ejércitos, y a los profetas, diciendo: ¿Debemos llorar en el mes quinto y abstenernos como lo hemos hecho durante tantos años?

Zacarías oró a Dios al respecto, y esta fue la respuesta que dio el Señor:
(Zacarías 7:4-7) Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR de los ejércitos, diciendo: Habla a todo el pueblo de la tierra y a los sacerdotes, y di: Cuando ayunabais y os lamentabais en el quinto y el séptimo mes durante estos setenta años, ¿ayunabais en verdad por mí?  Y cuando coméis y bebéis, ¿no coméis y bebéis para vosotros mismos?  ¿No son estas las palabras que el SEÑOR proclamó por medio de los antiguos profetas, cuando Jerusalén estaba habitada y próspera con sus ciudades a su alrededor, y el Neguev y la tierra baja estaban habitados?

La esencia del mensaje es que de nada sirve ayunar si no estamos dispuestos a obedecer a Dios. El propósito del ayuno es buscar la voluntad de Dios, y luego hacerla.

Si uno permite que Dios lo transforme a través del ayuno, al final del proceso el ayuno se transformará en alegría. Este fue el mensaje final que le dio a Zacarías:
(Zacarías 8:19)  Así dice el SEÑOR de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes , el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo y el ayuno del décimo se convertirán para la casa de Judá en gozo, alegría y fiestas alegres. Amad, pues, la verdad y la paz.



lunes, 25 de abril de 2016

CONTEO DEL OMER

Luego de la semana de Pascua, uno pensaría que los días de fiesta ya se acabaron. Pero en realidad la conciencia festiva debe continuar.  El proceso de redención que comenzó en Pascua aún no se ha completado. 


Lo que comienza en la Pascua, se completa en la Fiesta de las Semanas, también conocido como Pentecostés.

Dios quiere que conectemos ambas fiestas con lo que se conoce como el “CONTEO DEL OMER”.
(Levítico 23:15-16)  Contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que trajisteis la gavilla de la ofrenda mecida; contaréis siete semanas completas. (16) "Contaréis cincuenta días hasta el día siguiente al séptimo día de reposo; entonces presentaréis una ofrenda de espiga tierna al SEÑOR.

A partir del Día de Primicias se cuentan siete semanas, es decir, 49 días. Al día siguiente, es decir, el día cincuenta, será una fiesta para el Señor. Esta es la Fiesta de Semanas (en hebreo,Shavuot), hoy más conocida como Pentecostés.

La Biblia dice que el día 50 cae “al día siguiente del séptimo día de reposo” (Lev. 23:16), es decir, domingo. Por lo tanto, el conteo debe comenzar el domingo de Primicias, día en que celebramos la resurrección del Mesías.


CONEXIÓN ENTRE PASCUA Y PENTECOSTÉS
¿Qué relación tiene la Pascua con la Fiesta de Semanas?
La conexión más evidente es la agrícola. Los primeros frutos de la cosecha de la cebada se presentan en la fiesta de Primicias. En cuanto a la cosecha de trigo, los primeros frutos se presentan en la fiesta de Semanas.



Pero esta explicación natural es sombra de una revelación espiritual más profunda. Como ya mencionamos, las fiestas nos hablan acerca de nuestra redención, la cual no es sólo un “evento”, sino un proceso. Lo que comenzó en Pascua, sigue en Panes Sin Levadura y Primicia, y nos lleva hasta Pentecostés. Aun allí no termina el camino, sino que sigue en las otras fiestas (de las cuales hablaremos en su momento).

Las fiestas son la sombra, y el mensaje espiritual es el siguiente: nuestra redención comienza cuando creemos que Jesús murió, fue sepultado y resucitó al tercer día, pero allí no termina… luego de ser salvos, debemos comenzar a vivir como Dios manda, como siervos de Dios y no como esclavos del pecado. Pero, ¿qué es lo que Dios manda? Lo que Él manda son sus “mandamientos” (valga la redundancia).  No es “casualidad” que Dios entregara la Ley (la Torá, lit. instrucción) en el Mt. Sinaí precisamente en el día de Pentecostés.


Al entender este proceso, vemos la importancia del “Conteo del Omer”, pues éste conecta las tres fiestas de la Semana de Pascua con la fiesta de Semanas (o Pentecostés). 

La redención que comienza con nuestra confesión de fe debe llevarnos a aprender y a poner en práctica Su Palabra. La fe debe ir acompañada de acción. Ese es el fruto que presentamos al Señor. Es el fruto del arrepentimiento, del cambio, de la redención. Ya no somos esclavos al pecado, ahora somos siervos del Dios Altísimo, quien nos adoptó como hijos.
(Romanos 6:17-18)   Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, os hicisteis obedientes de corazón a aquella forma de enseñanza a la que fuisteis entregados; y habiendo sido libertados del pecado, os habéis hecho siervos de la justicia.


domingo, 24 de abril de 2016

PRIMICIAS

La tercera fiesta de redención es Primicias, también conocida como “Primeros Frutos” (heb.Bikurim). 

(Levítico 23:9-11) Entonces habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando entréis en la tierra que yo os daré, y seguéis su mies, entonces traeréis al sacerdote una gavilla de las primicias de vuestra cosecha. Y él mecerá la gavilla delante del SEÑOR, a fin de que seáis aceptados; el día siguiente al día de reposo el sacerdote la mecerá.





Esta fiesta se celebra en la semana de Pascua y Panes Sin Levadura, al día siguiente del día de reposo, es decir, el domingo. [Nota: Los judíos interpretan el “día de reposo” como el primer día de Panes Sin Levadura, por lo tanto celebran esta fiesta en el segundo día de Panes Sin Levadura, es decir, el 16 de Nisán.]

La fiesta de Primicias nos habla de un mensaje similar al que estudiamos en Panes Sin Levadura: luego de ser redimidos, Dios espera que comencemos a dar fruto.

Una forma de hacerlo es entregarle lo primero a Él.


CEREMONIA DE LA FIESTA
¿Qué se debía hacer en esa fiesta?
En ese día se debía presentar una gavilla de las primicias de la cosecha (Deut. 26:1-10). En tiempos bíblicos, los israelitas llevaban a Jerusalén una gavilla de la cosecha de cebada, la cual representaba los primeros frutos. Ellos la llevaban al Templo y la entregaban a un sacerdote. Luego éste la tomaba y la mecía delante del Señor.

PAN DE CADA DÍA
La palabra que se traduce como “gavilla” en hebreo es “Omer”, también conocido como “gomer” (Exo. 16:16-18,36). Esta es una medida de productos secos, que equivale a una décima de un efa.

Esta es la misma medida del maná diario que Dios les dio a cada israelita en el desierto. Representa el sustento diario, “el pan nuestro de cada día” (Mat. 6:11).
(Éxodo 16:36) Un gomer es la décima parte de un efa.
(Éxodo 16:16-18) Esto es lo que el SEÑOR ha mandado: "Cada uno recoja de él lo que vaya a comer; tomaréis un gomer por cabeza, conforme al número de personas que cada uno de vosotros tiene en su tienda." Y así lo hicieron los hijos de Israel, y unos recogieron mucho y otros poco.  Cuando lo midieron con el gomer, al que había recogido mucho no le sobró, ni le faltó al que había recogido poco; cada uno había recogido lo que iba a comer.


LO PRIMERO PARA DIOS
Dios espera que le demos lo primero a Él, y esto incluye los primeros frutos de la cosecha. Como ya mencionamos anteriormente (ver título: “Estaciones y cosechas”, del 25 marzo 2010), las principales cosechas en Israel se relacionan con las fiestas. La primera cosecha es la de cebada, y sus primicias se deben entregar en la fiesta de Primeros Frutos. La cosecha de trigo está relacionada con Pentecostés, y la cosecha de los frutos con Tabernáculos.

(Exodo 34:26) Traerás a la casa del SEÑOR tu Dios las primicias de los primeros frutos de tu tierra…

Pero los frutos no es todo lo que Dios espera de nosotros...
(Exodo 22:29-30) No demorarás la ofrenda de tu cosecha ni de tu vendimia. Me darás el primogénito de tus hijos. Lo mismo harás con tus bueyes y con tus ovejas. Siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

Inmediatamente después de describir la fiesta de Pascua en Éxodo, se menciona la redención del primogénito.
(Éxodo 13:2) Conságrame todo primogénito; el primer nacido de toda matriz entre los hijos de Israel, tanto de hombre como de animal, me pertenece.

(Éxodo 13:12-15) dedicarás al SEÑOR todo primer nacido de la matriz. También todo primer nacido del ganado que poseas; los machos pertenecen al SEÑOR.  Pero todo primer nacido de asno, lo redimirás con un cordero; mas si no lo redimes, quebrarás su cerviz; y todo primogénito de hombre de entre tus hijos, lo redimirás. Y será que cuando tu hijo te pregunte el día de mañana, diciendo: ¿Qué es esto?, le dirás: Con mano fuerte nos sacó el SEÑOR de Egipto, de la casa de servidumbre. Y aconteció que cuando Faraón se obstinó en no dejarnos ir, el SEÑOR mató a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito del hombre hasta el primogénito de los animales. Por esta causa yo sacrifico al SEÑOR los machos, todo primer nacido de la matriz, pero redimo a todo primogénito de mis hijos.

Dios pide que le entreguemos lo primero de todo. En el caso de los hijos, debemos reconocer que el hijo primogénito es de Dios, pero nos da la oportunidad de redimirlo.

¿Por qué Dios pide lo primero?
No lo hace por Él, pues no lo necesita; lo hace por nuestro beneficio. Nosotros debemos aprender a poner a Dios en primer lugar en nuestras vidas (Mateo 6:31-33).
(Proverbios 3:9-10) Honra al SEÑOR con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos; entonces tus graneros se llenarán con abundancia y tus lagares rebosarán de mosto.

(Ezequiel 44:30) Y las primicias de todos los primeros frutos de todo, y de toda clase de ofrenda de vuestras ofrendas, serán para los sacerdotes; también daréis al sacerdote las primicias de vuestras masas para que haga reposar una bendición sobre vuestra casa.
CUMPLIMIENTO EN EL MESÍAS
Jesús, el Cordero de Dios, murió en la Pascua como propiciación por nuestros pecados, y fue sepultado en el primer día de Panes Sin Levadura. Al tercer día, en la fiesta de Primicias, Él resucitó, venciendo así a la muerte. 
(Mateo 28:1-6) Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María vinieron a ver el sepulcro. Y he aquí, se produjo un gran terremoto, porque un ángel del Señor descendiendo del cielo, y acercándose, removió la piedra y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y su vestidura blanca como la nieve; y de miedo a él los guardias temblaron y se quedaron como muertos. Y hablando el ángel, dijo a las mujeres: Vosotras, no temáis; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.  No está aquí, porque ha resucitado, tal como dijo. Venid, ved el lugar donde yacía.

El mismo día en que se estaban presentando las primicias de primavera en el Templo, el Mesías resucitó. 


JESÚS ES LA PRIMICIA
Jesús no sólo resucitó en el día de Primicias, sino que la Biblia dice que Él es la Primicia en el Plan de Redención. 
(Apocalipsis 1:5) ...Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos libertó de nuestros pecados con su sangre…

Sabemos que Jesús es el primogénito de Dios, pero ¿qué significa el “primogénito de los muertos”? Aunque se mencione la muerte, en realidad el concepto bíblico habla de vida. 

Pablo lo explica: 
(1 Corintios 15:20-21) Mas ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron.  Porque ya que la muerte entró por un hombre, también por un hombre vino la resurrección de los muertos. 

Jesús es el primero en resucitar, luego de haber muerto.  Ya otros, como Lázaro, habían resucitado, pero no para vida eterna. Sólo resucitaron para vivir unos años más. Pero Jesús venció a la muerte eterna.

Pablo sigue explicando:
(1 Corintios 15:22-23) Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo en su venida.

Jesús es la primicia de la resurrección. Luego, los que creen en Él. 

Antes de resucitar a Lázaro, el Señor explicó que Él era la resurrección. 
(Juan 11:25-26) Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?

Así que, aunque muramos, si creemos en El tendremos vida eterna. Resucitaremos en el día en que Él venga por segunda vez a la Tierra. 
(1 Tesalonicenses 4:13-17) Pero no queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como lo hacen los demás que no tienen esperanza.  Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron en Jesús.  Por lo cual os decimos esto por la palabra del Señor: que nosotros los que estemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.  Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero.  Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre.

La Fiesta de Primicias es el día de dar gracias por el milagro de la vida.  La forma de agardecerlo es dándole lo mejor de nosotros, lo primero siempre.  Él lo dió todo por nosotros...ahora es nuestro turno...



viernes, 22 de abril de 2016

Fiesta de Panes Sin Levadura

La Pascua va acompañada de otras dos fiestas: 


Panes Sin Levadura (del 15 al 21 de Nisán)
Primicias o Primero Frutos   (el día después del día de reposo, es decir, domingo)

Hoy hablaremos de la Fiesta de Panes Sin Levadura...



PANES SIN LEVADURA
La Fiesta de los Panes Sin Levadura es la segunda fiesta de redención.  En hebreo se conoce como Jag HaMatza.
(Levítico 23:6-8) El día quince del mismo mes es la fiesta de los panes sin levadura para el SEÑOR; por siete días comeréis pan sin levadura. En el primer día tendréis una santa convocación; no haréis ningún trabajo servil. Y durante siete días presentaréis al SEÑOR una ofrenda encendida. El séptimo día es santa convocación; no haréis ningún trabajo servil.

Esta fiesta se celebra durante siete días, del 15 al 21 de Nisán. En todos estos días, el pan que se coma debe ser “SIN levadura”, de allí su nombre. El primero y él último de estos siete días serán considerados como días de reposo.

En el contexto de la Pascua, se mencionan estos siete días de fiesta.
(Éxodo 12:14-20) Y este día os será memorable y lo celebraréis como fiesta al SEÑOR; lo celebraréis por todas vuestras generaciones como ordenanza perpetua. Siete días comeréis panes sin levadura; además, desde el primer día quitaréis toda levadura de vuestras casas; porque cualquiera que coma algo leudado desde el primer día hasta el séptimo, esa persona será cortada de Israel. Y en el primer día tendréis una santa convocación, y otra santa convocación en el séptimo día; ningún trabajo se hará en ellos, excepto lo que cada uno deba comer. Sólo esto podréis hacer. Guardaréis también la fiesta de los panes sin levadura, porque en ese mismo día saqué yo vuestros ejércitos de la tierra de Egipto; por tanto guardaréis este día por todas vuestras generaciones como ordenanza perpetua. En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde, hasta el día veintiuno del mes por la tarde. Por siete días no habrá levadura en vuestras casas; porque cualquiera que coma algo leudado, esa persona será cortada de la congregación de Israel, ya sea extranjero o nativo del país.  No comeréis nada leudado; en todo lugar donde habitéis comeréis panes sin levadura.

¿Por qué debemos quitar la levadura de nuestras casas en los días después de la Pascua? ¿Qué relación tiene esto con la Pascua y el proceso de redención? ¿Por qué es tan dura la pena de aquellos que coman algo leudado en esos días? Estas son las preguntas que trataremos de responder a continuación…


SALIMOS DE EGIPTO
La razón que da la Biblia para celebrar esta fiesta es ésta:
(Deuteronomio 16:1-3)  Observarás el mes de Abib y celebrarás la Pascua al SEÑOR tu Dios, porque en el mes de Abib el SEÑOR tu Dios te sacó de Egipto de noche. Y sacrificarás la Pascua al SEÑOR tu Dios con ofrendas de tus rebaños y de tus manadas, en el lugar que el SEÑOR escoja para poner allí su nombre. No comerás con ella pan con levadura; siete días comerás con ella pan sin levadura, pan de aflicción (porque aprisa saliste de la tierra de Egipto), para que recuerdes todos los días de tu vida el día que saliste de la tierra de Egipto.

La fiesta de los Panes Sin Levadura está relacionada con la salida de Egipto.

La Biblia cuenta que los israelitas salieron de prisa de Egipto, luego de celebrar la Pascua. Pero salieron con panes sin levadura, ya que no dio tiempo a que el pan que habían preparado en la noche creciera.

Pero, ¿por qué el Señor pone tanto énfasis en el pan, y no en tantas otras cosas que estaban pasando en ese momento de liberación? El énfasis está en lo que representa la levadura.

LEVADURA
La levadura es un hongo microscópico que tiene la capacidad para descomponer y fermentar los alimentos. En el caso del pan, la levadura hace crecer el pan, hasta que queda suave e inflado. En contraste, el pan sin levadura queda plano. Sin levadura, el pan queda tal como es, como una galleta, pero si sufre los efectos de la levadura, éste crece y se infla. Se convierte en algo que no es, pero que tiene una apariencia más apetecible. En este sentido, algunos comentaristas comparan el pan sin levadura con la humildad, y el pan leudad con el orgullo.

Hay varios tipos de levadura mencionados en la Biblia:

a. La levadura de los fariseos
(Lucas 12:1) En estas circunstancias, cuando una multitud de miles y miles se había reunido, tanto que se atropellaban unos a otros, Jesús comenzó a decir primeramente a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.

Los fariseos eran la gente más religiosa. Conocían la ley a la perfección; lamentablemente no la ponían en práctica. Les gusta cumplir con los ritos religiosos, pero no les interesa conocer el “espíritu de la Ley”, es decir, la razón detrás de los mandamientos para conocer el corazón de Dios. Conocen la religión, pero no a Dios.

(Mateo 23:1-7) Entonces Jesús habló a la muchedumbre y a sus discípulos, diciendo: Los escribas y los fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés. De modo que haced y observad todo lo que os digan; pero no hagáis conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Sino que hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres; pues ensanchan sus filacterias y alargan los flecos de sus mantos;  aman el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, y los saludos respetuosos en las plazas y ser llamados por los hombres Rabí.

(Lucas 11:39-42) Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de afuera del vaso y del plato; pero por dentro estáis llenos de robo y de maldad. Necios, el que hizo lo de afuera, ¿no hizo también lo de adentro?  Dad más bien lo que está dentro como obra de caridad, y entonces todo os será limpio. Mas ¡ay de vosotros, fariseos!, porque pagáis el diezmo de la menta y la ruda y toda clase de hortaliza, y sin embargo pasáis por alto la justicia y el amor de Dios; pero esto es lo que debíais haber practicado sin descuidar lo otro.

(Mateo 15:7-9) ¡Hipócritas! Bien profetizó Isaías de vosotros cuando dijo: Este pueblo con los labios me honra, pero su corazón está muy lejos de mí. Mas en vano me rinden culto, enseñando como doctrinas preceptos de hombres.

En síntesis, la “levadura” de los fariseos es la hipocresía y la religiosidad.


b. La levadura de los saduceos.
(Mateo 16:6) Y Jesús les dijo: Estad atentos y guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos.

(Mateo 16:12) Entonces entendieron que no les había dicho que se guardaran de la levadura de los panes, sino de la enseñanza de los fariseos y saduceos.

Ya mencionamos a los fariseos, pero ¿cuál era la enseñanza de los saduceos?
Ellos también eran gente religiosa, pero tenían diferencias doctrinales con los fariseos.
(Hechos 23:8) Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu, mas los fariseos creen todo esto.

Los saduceos no creían en lo sobrenatural ni en las manifestaciones del Espíritu Santo.  Si uno no cree en el poder del Espíritu para transformar nuestras vidas, seguiremos viviendo con ataduras que no nos permiten entrar en la libertad que el Señor ha comprado para nosotros con Su Sangre.

Los saduceos tampoco creían en la resurrección, lo cual los lleva a vivir sólo para el momento, para esta vida, en lugar de tener los ojos puestos en la vida eterna.
(Marcos 12:18) Y algunos saduceos (los que dicen que no hay resurrección) se le acercaron, y le preguntaban...
(Marcos 12:24-27) Jesús les dijo: ¿No es ésta la razón por la que estáis equivocados: que no entendéis las Escrituras ni el poder de Dios? Porque cuando resuciten de entre los muertos, ni se casarán ni serán dados en matrimonio, sino que serán como los ángeles en los cielos. Y en cuanto a que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el pasaje sobre la zarza ardiendo, cómo Dios le habló, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? El no es Dios de muertos, sino de vivos; vosotros estáis muy equivocados.


c. La levadura de Herodes.
(Marcos 8:15) Y El les encargaba diciendo: ¡Tened cuidado! Guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.

Aunque muchos tengan una mala impresión de Herodes, él era una persona muy involucrada con los asuntos religiosos. Se hacía pasar como “hombre piadoso”, pero en realidad no vivía como Dios manda.

A Herodes le llamaba mucho la atención lo que predicaba Juan el Bautista (Mar. 6:20). Sin embargo, sus mensajes sólo lo emocionaban y le “picaban los oídos”, pero no estuvo dispuesto a dar pasos de arrepentimiento y cambio. Prefería quedar bien con la gente que con Dios. Al final, él mandó a cortar la cabeza de Juan para quedar bien con sus invitados (Mar. 6:14-28).


d. La levadura de Corinto.
El mensaje de Pablo a la iglesia en Corintio hace referencia a la levadura.
(1 Corintios 5:6-8) No es buena vuestra jactancia. ¿Acaso no sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois, sin levadura, porque nuestra Pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad. 

Uno de los principales pecados en Corinto, aún entre los miembros de la iglesia, era la sensualidad y la fornicación.
(1 Corintios 5:1-2) En efecto, se oye que entre vosotros hay inmoralidad, y una inmoralidad tal como no existe ni siquiera entre los gentiles, al extremo de que alguno tiene la mujer de su padre. (2) Y os habéis vuelto arrogantes en lugar de haberos entristecido, para que el que de entre vosotros ha cometido esta acción fuera expulsado de en medio de vosotros.

La levadura de los Corintios es la tolerancia al pecado entre los miembros de la iglesia .

No hay duda que somos salvos por gracia, y la sangre del Cordero nos limpia de todo pecado. Pero una vez perdonados, debemos dejar atrás el pecado y comenzar a dar fruto de arrepentimiento.
(1 Corintios 6:8-11) Por el contrario, vosotros mismos cometéis injusticias y defraudáis, y esto a los hermanos. ¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.

Si fuimos limpios, ya no debemos revolcarnos en el lodo del pecado (2 Cor. 12:20-21).

Esto es precisamente lo que nos enseña la Fiesta de Panes Sin Levadura…


FRUTO DE LA REDENCIÓN
En la fiesta celebramos lña redención de la esclavitud--tanto de Egipto como del pecado (para todas las generaciones)...
(Exodo 12:17) Guardaréis también la fiesta de los panes sin levadura, porque en ese mismo día saqué yo vuestros ejércitos de la tierra de Egipto; por tanto guardaréis este día por todas vuestras generaciones como ordenanza perpetua.

En la Pascua celebramos el regalo de redención que Dios nos dio, gracias a la sangre del Cordero. En Panes sin Levadura comenzamos a dar el fruto del regalo de esa redención, y lo hacemos quitando la levadura de nuestras vidas.

Los siete días de Panes Sin Levadura es un tiempo para meditar y analizar si aún tenemos levadura que sacar. La mejor forma de apreciar la redención es vivir en libertad, lo cual logramos al quitarnos las cadenas de impiedad que no nos dejan ser libres y vivir en nuestro completo potencial.

Por ejemplo: la falta de perdón no nos deja asociarnos con todas las personas con libertad; la envidia no nos permite apreciar lo que ya tenemos; el miedo no permite vivir confiadamente y en paz. Estos son sólo unos pocos ejemplos de todo lo que debemos buscar en estos días de fiesta.

Muchos judíos hacen esa limpieza año tras año, sacando la levadura de sus casas. Pero de nada sirve una limpieza física si no va acompañada de una limpieza espiritual y aún emocional. Si alguno de ustedes ha realizado una limpieza profunda en su hogar, sabrán lo que esto implica. Se abren todas las gavetas, y se limpia cada esquina y recodo de la casa. Nada queda sin ser sacudido, barrido, trapeado, pulido, limpiado.

La limpieza de la levadura es más que un rito que uno debe hacer para “ganarse la salvación”. La realidad es que nosotros no nos ganamos la redención, porque no la merecemos. No hay justo, ni hay uno (Rom. 3:10). 

El Cordero de Dios pagó por nuestra redención; ahora nosotros debemos vivir de tal forma que honre el precio que se pagó por salvarnos. Dios nos sacó de Egipto y nos lleva a la Tierra Prometida, pero luego Él espera que nosotros venzamos a los enemigos de la tierra y los saquemos de nuestra vida.
(1 Corintios 5:7-8) No es buena vuestra jactancia. ¿Acaso no sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois, sin levadura, porque nuestra Pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad. 

Ahora que estamos en la Semana de Panes Sin Levadura, examinémonos. Saquemos la levadura de las malas intenciones, de rebeldía, de hipocresía, de religiosidad. Vivamos una vida en libertad, con sinceridad y verdad. Luego de haber sido perdonados y liberados, no nos presentamos ante Dios con manos vacías, sino con muestras de arrepentimiento.
(Éxodo 23:15) Guardarás la fiesta de los panes sin levadura. Siete días comerás pan sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo señalado del mes de Abib, pues en él saliste de Egipto. Y nadie se presentará ante mí con las manos vacías.

También les recomiendo el siguiente estudio que complementa este tema: El Precio de la Libertad



jueves, 14 de abril de 2016

La Pascua se acerca...

Se aproxima la Fiesta de la Pascua ( el 14 y 15 de Nisan en el calendario hebreo, que coincide este año con el fin de semana del 22-24 Abril 2016).



Pascua (heb. Pesaj) es una cita divina, una invitación que Dios ha hecho a Su Pueblo para celebrar nuestra redención.   La Biblia dice que es: "una fiesta señalada de Jehová, una santa convocación que proclamaremos en la fecha señalada para ella" (Lev. 23:4).

Para más información sobre el significado de la Pascua, les invito a que leer los siguientes estudios:
[Nota: haz click en el título para abrir los enlaces]



sábado, 9 de abril de 2016

NISAN 1: Año Nuevo Bíblico

NISAN 1 es el primer día del calendario bíblico...el Año Nuevo en el Calendario de Dios. 
[en el calendario romano de 2016, cayó el 9 de abril].  




El primer mes del calendario bíblico se le conoce como Nisán.  
Originalmente, éste era el séptimo mes del calendario bíblico, según el orden de la creación.  Pero cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, Dios cambió el orden del calendario. 
(Exo. 12:1-2)  Y el SEÑOR habló a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:  Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para vosotros.

Actualmente todo el mundo sigue el calendario romano, conocido como “gregoriano”.  Sin duda, es útil seguirlo para nuestras actividades diarias.  Sin embargo, si queremos estar sincronizados con el Reloj de Dios y Su Agenda, debemos seguir el calendario que Él estableció. 

EVENTOS DEL PRIMER MES
Lo que sucedió en ese momento fue tan importante, que Dios marcó ese mes como un nuevo inicio.  También puede significar un nuevo inicio para nosotros. 

En la Biblia vemos varias instancias en que este mes marcó un nuevo inicio: 

a.  Se levantó el Tabernáculo
Luego de meses de preparación, en el primer día de Nisán se terminó la construcción del Tabernáculo en el desierto. 
(Éxodo 40:1-2)  Entonces habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: El primer día del mes primero levantarás el tabernáculo de la tienda de reunión.

La fecha no fue una casualidad, sino que fue determinada por Dios.  Era una Cita Divina.
(Éxodo 40:16-17) Y Moisés hizo conforme a todo lo que el SEÑOR le había mandado; así lo hizo. Y aconteció que en el primer mes del año segundo, el día primero del mes, el tabernáculo fue levantado.

En ese día, sucedió algo muy especial…
(Éxodo 40:34-38)  Entonces la nube cubrió la tienda de reunión y la gloria del SEÑOR llenó el tabernáculo.  Y Moisés no podía entrar en la tienda de reunión porque la nube estaba sobre ella y la gloria del SEÑOR llenaba el tabernáculo.  Y en todas sus jornadas cuando la nube se alzaba de sobre el tabernáculo, los hijos de Israel se ponían en marcha;  pero si la nube no se alzaba, ellos no se ponían en marcha hasta el día en que se alzaba.  Porque la nube del SEÑOR estaba de día sobre el tabernáculo, y de noche había fuego allí a la vista de toda la casa de Israel en todas sus jornadas.


b.  Salieron de Babilonia
Otro evento importante que sucedió el primero de Nisán fue la salida de Babilona por parte de Esdras y muchos judíos que le siguieron en su retorno a Sión.
(Esdras 7:8-10)  Esdras llegó a Jerusalén en el mes quinto; era el año séptimo del rey.  Porque el primer día del mes primero comenzó a subir de Babilonia; y el primer día del mes quinto llegó a Jerusalén, pues la mano bondadosa de su Dios estaba sobre él,  porque Esdras había dedicado su corazón a estudiar la ley del SEÑOR, y a practicarla, y a enseñar Sus estatutos y ordenanzas en Israel.


c.  Purificación del Templo
En el mes de Nisán también se llevó a cabo la purificación del Templo, en tiempos del rey Ezequías. 
(2 Crónicas 29:1-11)  Ezequías comenzó a reinar cuando tenía veinticinco años, y reinó veintinueve años en Jerusalén. El nombre de su madre era Abías, hija de Zacarías.  E hizo lo recto ante los ojos del SEÑOR, conforme a todo lo que su padre David había hecho.  En el primer año de su reinado, en el mes primero, abrió las puertas de la casa del SEÑOR y las reparó. Hizo venir a los sacerdotes y a los levitas y los reunió en la plaza oriental.  Entonces les dijo: Oídme, levitas. Santificaos ahora, y santificad la casa del SEÑOR, Dios de vuestros padres, y sacad lo inmundo del lugar santo.  Porque nuestros padres han sido infieles y han hecho lo malo ante los ojos del SEÑOR nuestro Dios, le han abandonado, han apartado sus rostros de la morada del SEÑOR y le han vuelto las espaldas.  ambién han cerrado las puertas del pórtico y han apagado las lámparas, y no han quemado incienso ni ofrecido holocaustos en el lugar santo al Dios de Israel.  Por tanto vino la ira del SEÑOR contra Judá y Jerusalén, y El los hizo objeto de espanto, de horror y de burla, como lo veis con vuestros propios ojos.  Porque he aquí, nuestros padres han caído a espada, y nuestros hijos y nuestras hijas y nuestras mujeres están en cautividad a causa de esto.  Ahora he decidido en mi corazón hacer un pacto con el SEÑOR, Dios de Israel, para que el ardor de su ira se aparte de nosotros.  Hijos míos, no seáis ahora negligentes, porque el SEÑOR os ha escogido a fin de que estéis delante de El, para servirle y para ser sus ministros y quemar incienso.

Este día marca el inicio de un nuevo año bíblico.  Éste puede ser también un nuevo inicio para nosotros…


miércoles, 23 de marzo de 2016

Fiesta de Purim

La Fiesta de Purim celebra la salvación que vivió el pueblo de Dios en tiempos de Ester.  
Los judíos que vivían en el imperio persa estuvieron a punto de ser exterminados, por un enemigo que se levantó en su contra.  Pero Dios le dio cara-vuelta a las cosas, y lo que el enemigo había planificado para mal en contra del pueblo judío, se le revertió a él y a su familia.
(Ester 9:1) En el mes doce (es decir, el mes de Adar), el día trece cuando estaban para ejecutarse el mandato y edicto del rey, el mismo día que los enemigos de los judíos esperaban obtener dominio sobre ellos, sucedió lo contrario, porque fueron los judíos los que obtuvieron dominio sobre los que los odiaban.

Desde entonces se estableció que el 14 de Adar sería un día de fiesta para celebrar tan milagrosa salvación.
(Ester 9:17-22)  Esto sucedió el día trece del mes de Adar, y el día catorce descansaron, y lo proclamaron día de banquete y de regocijo. Pero los judíos que se hallaban en Susa se reunieron el trece y el catorce del mismo mes, y descansaron el día quince y lo proclamaron día de banquete y de regocijo. Por eso los judíos de las áreas rurales, que habitan en las ciudades abiertas, proclaman el día catorce del mes de Adar día festivo para regocijarse, hacer banquetes y enviarse porciones de comida unos a otros. Entonces Mardoqueo escribió estos hechos, y envió cartas a todos los judíos que se hallaban en todas las provincias del rey Asuero, tanto cercanas como lejanas, ordenándoles que celebraran anualmente el día catorce del mes de Adar, y el día quince del mismo mes, porque en esos días los judíos se libraron de sus enemigos, y fue para ellos un mes que se convirtió de tristeza en alegría y de duelo en día festivo. Los harían días de banquete y de regocijo, para que se enviaran porciones de comida unos a otros e hicieran donativos a los pobres.

CELEBRACIÓN
Purim se celebra el dia 14 de Adar (o el 15 para quienes viven en ciudades amuralladas).

Tradicionalmente, este día se lee el libro de Ester (heb. Megilat Ester) en las congregaciones y en las casas. En la narración, cuando se menciona el nombre de “Amán”, todos hacen bulla con la intención de “borrar” el nombre del enemigo de Israel. Tal tradición se origina de la relación que tenía Amán con su antepasado Amalec, quien atacó a los israelitas en el desierto, cuya memoria dice la Biblia que será borrada.

También en este día se acostumbra compartir comida entre amigos y dar ayuda a los más necesitados.
(Ester 9:22) porque en esos días los judíos se libraron de sus enemigos, y fue para ellos un mes que se convirtió de t risteza en alegría y de duelo en día festivo. Los harían días de banquete y de regocijo, para que se enviaran porciones de comida unos a otros e hicieran donativos a los pobres.

Para esta fiesta, muchos judíos disfrazan a sus hijos con personajes de la historia de Ester. En mi opinión personal, esto es una señal de la asimilación, contrario a lo que enseña la fiesta, ya que los disfraces son una simple imitación del carnaval, que es una fiesta pagana celebrada en fechas próximas. Lo mismo se puede decir de los “regalos” en Januka y el “huevo” en la Pascua.


EN PELIGRO DE EXTERMINIO
¿Por qué los judíos se vieron en peligro de ser exterminados en tiempos de Ester? ¿qué provocó tal amenaza? Básicamente se debió a dos razones:
a. No estaban donde debían.
b. No eliminaron al enemigo cuando tuvieron la oportunidad.

a. No estaban donde debían.
Los judíos se encontraban en Babilonia porque habían sido llevados cautivos por Nabucodonosor. Pero para el tiempo de Ester, los persas habían derrotado a los babilonios. Los persas ya les habían dado a los judíos permiso de regresar a su tierra natal.

Sorpresivamente, sólo el 5% de los judíos regresaron a la Tierra Prometida. El resto se quedaron en Babilonia y en Persia. Luego de 70 años de cautiverio, se habían acostumbrado a vivir allí. Muchos consideraron que era más “cómodo” quedarse allí que tomar el riesgo de regresar a recuperar sus tierras y reconstruir. Entre los que se quedaron estaban Mardoqueo y Ester.

La elección que parecía fácil se convirtió al final en la más peligrosa. Los judíos que quedaron en Persia se vieron expuestos a un enemigo ancestral que procuró aniquilarlos tan pronto subió al poder.  [Les recomiendo leer las notas de Luna Nueva Adar II, donde se explica más sobre este punto]

b. No eliminaron al enemigo.
La animadversión de Amán contra los judíos no nació porque Mardoqueo no se inclinó ante él. Su odio era ancestral, pasado de generación en generación.

Amán era agagueo (Ester 3:1-2), por lo tanto era descendiente de Agag, rey de los amalecitas. A su vez, Amalec fue un hijo ilegítimo de Elifaz, hijo de Esaú.

El resentimiento contra Israel se originaba desde Esaú, y se multiplicó Amalec, quien era hijo ilegítimo de Elifaz, hijo de Esaú (Gen. 36:12). Amalec fue el único líder cananeo que atacó a los israelitas en el desierto. Por lo demás, lo hico cobardemente, atacando a los más débiles, a ancianos y niño en la retaguardia. En ese día, Dios le dio la victoria a Josué. Desde ese momento, Dios declaró guerra contra Amalec.
(Éxodo 17:13-16) Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada. Entonces dijo el SEÑOR a Moisés: Escribe esto en un libro para que sirva de memorial, y haz saber a Josué que yo borraré por completo la memoria de Amalec de debajo del cielo. Y edificó Moisés un altar, y le puso por nombre El SEÑOR es mi Estandarte, y dijo: El SEÑOR lo ha jurado; el SEÑOR hará guerra contra Amalec de generación en generación.

El momento de exterminar a los amalecitas llegó cuando Israel terminó la conquista de la Tierra Prometida. Luego de que el rey Saúl venciera a los filisteos, Dios le encargó que fuera a acabar con los amalecitas.

Lamentablemente Saúl no cumplió bien su encomienda, y dejó vivo al rey Agag, dándole el tiempo suficiente para dejar simiente.
(1 Samuel 15:7-9)  Saúl derrotó a los amalecitas desde Havila en dirección a Shur, que está al oriente de Egipto. Capturó vivo a Agag, rey de los amalecitas, y destruyó por completo a todo el pueblo a filo de espada. Pero Saúl y el pueblo perdonaron a Agag, y a lo mejor de las ovejas, de los bueyes, de los animales engordados, de los corderos y de todo lo bueno, y no lo quisieron destruir por completo; pero todo lo despreciable y sin valor lo destruyeron totalmente.
La desobediencia de Saúl le salió muy cara. No sólo perdió su reino, sino que puso en riesgo a su descendencia…

Un descendiente de Agag era Amán, y él procuró la muerte de los judíos en todo el imperio persa. Pero Dios levantó a Mardoqueo, benjaminita, pariente de Saúl, para hacer “Tikun” (restauración) y borrar el error de su antepasado.

¿Por qué celebramos fiestas como Purim? No sólo para celebrar liberaciones pasadas, sino aprender del pasado para no caer en los mismos errores.

Y aun si fallamos, sabemos que la mano invisible de Dios nos puede librar del enemigo si tenemos una actitud de verdadero arrepentimiento, como la tuvo Ester y toda su generación.

Ester creía que estaba a salvo en el palacio. Su actitud era como una avestruz que mete su cabeza en la arena, pensando que así desaparecerá el problema.
Pero Mardoqueo le dijo:
(Ester 4:13-14) “No pienses que estando en el palacio del rey sólo tú escaparás entre todos los judíos. Porque si permaneces callada en este tiempo, alivio y liberación vendrán de otro lugar para los judíos, pero tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para una ocasión como ésta tú habrás llegado a ser reina?” 

¿Cuál fue la respuesta de Ester?
(Ester 4:15-16)  Y Ester les dijo que respondieran a Mardoqueo: Ve, reúne a todos los judíos que se encuentran en Susa y ayunad por mí; no comáis ni bebáis por tres días, ni de noche ni de día. También yo y mis doncellas ayunaremos. Y así iré al rey, lo cual no es conforme a la ley; y si perezco, perezco.

Aprendiendo de la historia de Ester…¿qué debemos hacer nosotros?
Primero, cuando se nos haga el llamado a salir de Babilonia, respondamos y subamos al lugar al que Dios nos llama. Sigamos la nube cuando ésta se mueve. Dejemos la zona de confort, porque ésta se nos puede volver en nuestra contra.

Si ya estamos bajo amenaza, aun entonces podemos clamar a Dios. Mientras tengamos vida, nunca es tarde para arrepentirse. Aunque estemos en peligro de muerte, aún podemos buscar a Dios en oración y ayuno. Como Ester, podemos decir: “Si perezco, perezco, pero haré la voluntad de Dios”. En cualquier momento, la mano invisible del Eterno puede dar cara-vuelta a cualquier situación, si a Él le place. 

“¿Quién sabe si para una ocasión como esta
hemos sido llamados?”


Otros estudios sobre Purim:
*  Celebrando con generosidad
*  La Historia se Repite





sábado, 19 de marzo de 2016

FECHA DE LA PASCUA

Para aquellos que siguen el calendario bíblico, se habrán dado cuenta que en este año la pascua hebrea (Pesaj) no coincide con la celebración católica de la Semana Santa.  Generalmente cae en la misma semana, pero en este año está separada por un mes.  ¿A qué se debe esta diferencia?



La diferencia se remonta al año 325, cuando en el Concilio de Nicea los líderes de la iglesia cristiana decidieron desligarse de la “Pascua judía”.  Hasta ese momento, la fecha de la pascua era determinada por los judíos, quienes guardan las fechas señaladas en la Biblia:
(Levítico 23:4-5) Estas son las fiestas solemnes de Jehová, las convocaciones santas, a las cuales convocaréis en sus tiempos: En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová.

Desde que los israelitas salieron de Egipto, el pueblo de Dios ha celebrado la Pascua el 14 de Nisán.  Los cristianos así lo hicieron durante trescientos años (después de Cristo); pero todo cambió tras el Concilio de Nicea…

Luego que el emperador romano Constantino se convirtió al cristianismo, él comenzó a tener injerencia en la doctrina de la iglesia.  Él quería desligarse de toda dependencia y conexión con los judíos, por lo que cambió el “calendario cristiano” para ajustarse al calendario del imperio romano.  Desde entonces, decidieron que la fecha de la Pascua debía determinarse por el equinoccio primaveral, y debía celebrarse el día domingo, “día del sol” (es decir, el domingo siguiente a la primera luna llena después del equinoccio de marzo, no antes del 22 de marzo y después del 25 de abril). 


MES EXTRA: ADAR II
En ciertos años, la diferencia de fechas entre la Pascua judía y la Semana Santa católica romana se hace más evidente dado que se añade un mes extra en el calendario bíblico (Adar II).  Esto se hace para que la Pascua siempre coincida con la cosecha de cebada.

Para entender la razón del mes extra, primero debemos entender cómo funcionan los meses bíblicos:

Los meses en la Biblia se determinan por los ciclos de la luna.  El inicio del mes bíblico se conoce como “Luna Nueva”, y se marca en el momento en que la luna se hace visible, como una uñita, luego de estar escondida por un par de días.  La luna llena marca la mitad del mes.  Los meses lunares tienen entre 29 ó 30 días.  Dado que el año tiene doce meses, el total de días es aproximadamente 354 días, lo cual queda corto del ciclo solar (365 días).

El calendario bíblico también se ajusta al ciclo solar, ya que está vinculado con las cosechas.  Por lo tanto, cada cierto tiempo debe añadirse un mes extra (Adar II) al final del año para que las fechas de las fiestas bíblicas coincidan con las estaciones y las cosechas.

¿Cada cuánto se añade el mes extra?
En tiempos bíblicos, esto se determinaba al final del último mes del año: Adar.  Los israelitas salían a los campos a ver si ya estaba en su punto la cosecha de la cebada, que determinaba el inicio de la primavera.  El hallazgo definiría si iniciaba el mes de Nisán o se añadiría un mes extra de Adar. Otro nombre bíblico que se le da a Nisán, el primer mes bíblico, es Abib, que significa: primavera. 
(Deu. 16:1) Guardarás el mes de Abib, y harás pascua a Jehová tu Dios; porque en el mes de Abib te sacó Jehová tu Dios de Egipto, de noche.

El cálculo se hace en la primavera, para que coincida con la Pascua (Exo. 23:15).  El 14 de Nisán se celebra la Pascua, y en esa semana debía presentarse también la ofrenda de los primeros frutos de la cebada, en la Fiesta de Primicias (heb. Bikurim).
(Levítico 23:10-11) Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega.  Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá.

Pero luego de la Diáspora judía (año 70), por necesidad los judíos optaron por un sistema de cálculo astronómico para determinar si un año es bisiesto (heb. Shaná Meuberet).  Según los cálculos, en un ciclo de 19 años, el mes extra ocurre unas siete veces. 

Ahora que los israelitas ya han regresado a la Tierra Prometida, ya pueden volver a observar la cosecha de la cebada para determinar si el año necesita un mes extra o no.  Esto ya está siendo puesto en práctica en Israel por un judío karaita: Nehemia Gordon (Proclaiming aLeap Year of Faith; Aviv Barley in the Biblical Calendar).

El reporte desde Israel para este año 2016 es que aún no ha salido la cosecha de cebada, por lo tanto se añade un mes extra de Adar: Adar II, en el cual se celebra la fiesta de Purim.   Por lo tanto, debemos esperar hasta el próximo mes hebreo (Nisán o Abib) para celebrar las fiestas del Señor que caen en primavera: Pascua, Panes Sin Levadura y Primicias. [Para más información, visiten la página: Fiestas Bíblicas, donde encontrarán el índice con enlaces para los estudios de estas fiestas]