viernes, 23 de diciembre de 2016

JANUKA: Fiesta de la Dedicación



Januka es una fiesta histórica de Israel, que recuerda el conflicto que hay entre la luz espiritual y las tinieblas.  Esta guerra se lleva a cabo principalmente en la mente y los corazones de los hombres, pero de vez en cuando se manifiesta en una guerra física.  Este es el caso del tiempo en que los griegos estaban gobernando sobre Israel, en lo que se conoce como la época intra-testamentaria (los cuatrocientos años entre el último libro profético del antiguo Testamento y los Evangelios del Nuevo Testamento).

Luego que Alejandro el Magno salió a conquistar el mundo, él dejó el área de Israel bajo el dominio de sus generales.  Primero, estuvo bajo el dominio de los Tolomeos (cuyo centro estaba en Egipto), y luego bajo los Seleucidas (cuyo centro estaba en Siria).  Todos ellos llevaron la mentalidad griega a donde iban, la cual consideraban superior a todas las demás culturas sumidas en la barbarie.  Pero se encontraron con una excepción: la cultura hebrea, la cual era avanzada y educada; sin embargo, la mentalidad era opuesta en muchos sentidos a la griega, y allí comenzó el conflicto entre griegos y judíos (para más información, les recomiendo leer: Januka I:Transfondo Histórico y choque de mentalidad hebrea vs griega).

Al principio, los griegos trataron de someter a los judíos por las buenas, “educándolos” en las costumbres y tradiciones de Grecia.  Lo lograron en parte, porque muchos judíos se helenizaron.  Pero encontraron la oposición de un remanente, conformado principalmente por los sacerdotes, quienes sabían bien que el estilo de vida griego chocaba con el hebreo, el cual se basaba en la Biblia y en el orden de Dios.

[Nota: en esta ocasión haremos un análisis de la trascendencia profética de la Fiesta de la Dedicación (heb. Januka), pero les recomiendo leer los estudios del panorama histórico, que pueden encontrar en las siguientes entradas:



FIESTA PROFÉTICA
Januka no sólo se trata de una celebración histórica, sino también profética, y por eso nos conviene entender bien lo que pasó…porque volverá a suceder de forma similar en los últimos tiempos. 

Daniel profetizó sobre “la abominación desoladora”, que es la profanación del Templo en Jerusalén a manos de un líder pagano (Daniel 8:9-14).  Esta profecía se cumplió en parte en tiempos de los Macabeos y Antíoco IV, cuando los griegos tenían control sobre Israel. 

Podríamos pensar que esa profecía ya se cumplió, y quedó atrás.  Sin embargo, Jesús reveló que esta profecía tendrá un doble cumplimiento, pues volverá a ocurrir en los últimos tiempos. 

Este doble cumplimiento no debe extrañarnos porque se ha dado varias veces en la Biblia.  El primero cumplimiento sirve de sombra al segundo.  Por ejemplo, el Cordero de Pascua en Egipto es sombra del Cordero de Dios que murió en la cruz en esa misma fecha y hora). El profeta Isaías lo explica de la siguiente manera:
(Isaías 46:9-10) Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero.

(Isaías 41:22)  Traigan, anúnciennos lo que ha de venir; dígannos lo que ha pasado desde el principio, y pondremos nuestro corazón en ello; sepamos también su postrimería, y hacednos entender lo que ha de venir.

La Fiesta de Januka tendrá un doble cumplimiento, y esto lo sabemos porque Jesús lo dijo claramente (Mateo 24 y Marcos 13):
(Marcos 13:14)  Pero cuando veáis la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes.

Cuando Jesús dijo esto, ya había sucedido la primera “abominación desoladora” con Antíoco IV, pero señaló que se vería una vez más, en el contexto de los últimos tiempos…
(Marcos 13:19-20)  porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá. Y si el Señor no hubiese acortado aquellos días, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos que él escogió, acortó aquellos días.

(Marcos 13:23-31)  Mas vosotros mirad; os lo he dicho todo antes. Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias que están en los cielos serán conmovidas. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria. Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo. De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.  De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

También Daniel llegó a entender que la visión era una revelación para los últimos tiempos.  Luego de ver al “cuerno pequeño y la abominación desoladora”, él se quedó intrigado, y su curiosidad lo llevó a buscar más revelación…
(Daniel 8:15-17)  Y aconteció que mientras yo Daniel consideraba la visión y procuraba comprenderla, he aquí se puso delante de mí uno con apariencia de hombre. Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo:  Gabriel, enseña a éste la visión. Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré,  y me postré sobre mi rostro. Pero él me dijo: Entiende, hijo de hombre, porque la visión es para el tiempo del fin.

[Nota: El ángel del Señor le explicó aun más cosas a Daniel de lo que iba a suceder, pero no lo comentaremos en esta ocasión para no desviarnos del tema actual).

La profecía bíblica dice que el anticristo va a firmar la paz, y a Israel se le dará el derecho de construir el Templo.  Pero tan pronto como esté terminado, el anticristo entrará, no solo profanándolo como Antíoco IV, sino que “se sentará” allí como un reto directo a Dios.  Ese será el cumplimiento final de la “abominación desoladora”.  Esto va a suceder a la mitad de los 7 años de la Tribulación, cuando el anticristo esté gobernando.
(Dan. 9:25-27)  Sabe,  pues,  y entiende,  que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación,  y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.

Actualmente, los eventos del mundo se están alineando para que esto se pueda dar, y el Islam parece llenar todas las descripciones que se hacen del anticristo. Según la escatología islámica, su mesías (Mejedi) va a firmar un pacto de paz, en el que todo el mundo se someterá a su gobierno, que durará por siete años.  Al final de ese tiempo, se levantará un “anti-mejedi” que tratará de destronarlo. ¿Acaso no es esta la misma historia de la Biblia pero a la inversa?  No es casualidad que los palestinos y los islámicos estén obsesionados por ocupar Jerusalén, y específicamente el Monte del Templo (a pesar que los sitios más importantes de adoración para el Islam son la Meca y Medina).  Este interés por Jerusalén es curioso, ya que en el Korán no aparece ni una sola mención de esta ciudad; por el contrario, en la Biblia aparece 811 veces, y se refiere a ella como “el lugar que Dios escogió para poner allí Su Nombre” (1 Reyes 14:21; Deut. 12:5-7).

Pablo también escribió sobre la manifestación del anticristo:
(2 Tesalonicenses 2:3-8)  Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto? Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida.


IMPORTANCIA DE LA FIESTA
La fiesta de Januka no sólo tiene importancia histórica sino profética. Es importante estar conectado con la fiesta, porque ésta nos va a revelar mucho de lo que va a venir. Hay patrones en la historia que es útil que reconozcamos para estar advertidos y no cometer los mismos errores del pasado.


JESÚS CELEBRÓ EN JERUSALÉN
La única referencia bíblica de la Fiesta de Januka se encuentra en el Nuevo Testamento, cuando Jesús fue a Jerusalén para celebrarla.  Muchos no lo reconocen porque el nombre está traducido: Januka significa “dedicación”.
(Juan 10:22-23Celebrábase en Jerusalén la fiesta de la dedicación. Era invierno, y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón.

Jesús vivía en Galilea, pero cuando aparece en Jerusalén es porque iba a celebrar una fiesta, y Januka no es la excepción.  Si el Señor la celebró, ¿por qué nosotros no haríamos lo mismo?  

jueves, 15 de diciembre de 2016

Voto Antijudío de la UNESCO

La ONU (Organización de Naciones Unidas) nunca se ha caracterizado por ser pro-Israel, pero este año su tendencia antijudía ha llegado al colmo. La rama cultural de la ONU, la UNESCO (la Organización de Educación, Ciencia y Cultura de las Naciones Unidas), llevó a votación una resolución sobre el estatus del principal sitio histórico en Jerusalén: el Monte del Templo.


Una cláusula de la resolución señala que el Monte del Templo es un sitio religioso exclusivo para los musulmanes, cuando en realidad también es sagrado para los judíos. De hecho, éste es el lugar sagrado número uno para los judíos, mientras que para los musulmanes es el tercer lugar en importancia después de La Mecca y Medina. En cuanto a la importancia de la Ciudad Santa, Jerusalén es mencionada 667 veces en la Biblia hebrea, mientras que en el Corán no es mencionada ni una sola vez por nombre.

Actualmente en la explanada se encuentra el Domo de la Roca, y a un costado la Mezquita de Al-Aqsa. Pero antes que los musulmanes llegaran a Jerusalén, ese era el centro de la vida judía, siendo Jerusalén la capital del Reino de Israel, y el Templo el centro de la vida religiosa de los judíos. El terreno del Monte del Templo lo compró el rey David para edificar allí el Templo (2 Sam. 24:18-24), el cual fue eventualmente construido por su hijo Salomón (1 Cro. 22:7-19; 1 Reyes 7 y 8). Ese templo fue destruido por los babilonios, pero posteriormente fue reedificado por Zorobabel y Nehemías, y luego hermoseado por el rey Herodes. Este segundo Templo fue el que Jesús visitó, y es mencionado en los Evangelios. Este segundo Templo fue destruido por los romanos en el año 70 d.C., y los judíos fueron forzados a la Diáspora. A pesar de eso, el pueblo de Dios nunca ha olvidado Jerusalén y el lugar del Templo; en cada Pascua dicen: “el próximo año en Jerusalén”, y muchos de ellos lo han hecho una realidad, cumpliendo así las profecías bíblicas sobre el retorno del pueblo de Israel a la Tierra Prometida (ver: Israel: Exilio y Retorno ; Retorno de las Dos Casas ; Más Promesas de Retorno).

El reclamo que los judíos tienen por Jerusalén no sólo es por razones históricas sino también religiosas. Pero la UNESCO está ignorando todo esto en su nueva resolución.

ORIGEN DE LA RESOLUCIÓN
¿De dónde sacaron la idea de esta resolución?
No debería extrañarnos que ésta fue propuesta por la Autoridad Palestina, junto con Egipto, Argelia, Marruecos, Líbano, Omán, Qatar y Sudán. Lo que sorprende es que la organización que supuestamente defiende la cultura esté ignorando tan descaradamente la historia.

¿Qué busca la Autoridad Palestina y sus aliados con esta resolución?
Quieren “borrar” el derecho legítimo de los judíos a estar en Jerusalén.

Otro dato significativo es que la votación sobre esta resolución en la UNESCO no fue en una fecha cualquiera, sino que lo hicieron precisamente un día después de Yom Kipur (Día de Expiación), el día más sagrado del calendario judío.

EL LUGAR QUE DIOS ESCOGIÓ
En un sentido espiritual, hay una razón por la que el Monte del Templo es importante para el pueblo de Dios: éste es el sitio que Jehová escogió para poner allí Su Nombre.
(2 Crónicas 6:6-7)  Mas a Jerusalen he elegido para que en ella esté mi nombre,  y a David he elegido para que esté sobre mi pueblo Israel.  Y David mi padre tuvo en su corazón edificar casa al nombre de Jehová Dios de Israel.

También hay otra razón que está enfocada en el futuro: Según la profecía bíblica, allí es donde el Mesías establecerá Su trono (Eze. 43:7; Zac. 8:22-23; Zac. 14:16-17).
(Jeremías 3:17)  En aquel tiempo llamarán a Jerusalén: Trono de Jehová, y todas las naciones vendrán a ella en el nombre de Jehová en Jerusalén; ni andarán más tras la dureza de su malvado corazón.


En un sentido más profundo, el conflicto por el Monte del Templo no es tanto por razones políticas sino espirituales. De nuevo el enemigo quiere sentarse en el trono de Dios (Isaías 8). Pero ya sabemos quién va a ganar…¡porque está escrito! (Apoc. 19).

domingo, 16 de octubre de 2016

Fiesta de Tabernáculos

Ya comenzamos la celebración de Tabernáculos (en 2016, desde el 16 de octubre por la tarde, a la mañana del 24 de Octubre). Para ello, les comparto un estudio de la Esencia de Sucot...



De las siete fiestas a las que Dios nos convoca año tras año, la séptima y última es conocida en español como “Tabernáculos”, y en hebreo: Sucot.  En Levítico 23 encontramos la invitación para celebrar esta fiesta (además del día de reposo y las otras seis fiestas anuales)…
(Levítico 23:33-34Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Jehová por siete días. 

Al igual que la Fiesta de Panes sin Levadura, Sucot también se celebra por siete días.  La fiesta comienza el día 15 del mes séptimo (Tishri), hasta el 21 del mes (aunque más adelante veremos que se añade un día más)

FIESTA A YEHOVÁ
¿En honor de quién es esta fiesta?  El texto dice que es “fiesta solemne a Jehová” (Lev. 23:34).  Es una fiesta dedicada a Dios.  Se repite este mensaje unos versículos más adelante…
(Levítico 23:41) Y le haréis fiesta a Jehová por siete días cada año; será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; en el mes séptimo la haréis. 

Esta es una fiesta que se repite año con año.  Es una cita divina que Dios hace con su Pueblo.  Esta invitación es eterna—un estatuto perpetuo (heb. Jukat Olam).  La frase “hacer fiesta” en hebreo es: Jagag, que literalmente significa: moverse en círculos. Es dar vueltas, repitiendo algo. 

El profeta Zacarías menciona que todas las naciones estarán invitadas a celebrar Sucot.  Pero esta convocación no es “opcional” sino obligatoria; en esa ocasión todos mostrarán su sumisión al Rey de Reyes. 
(Zacarías 14:16) Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. 

Quienes no vayan a adorar al Rey en Jerusalén durante esa cita divina, recibirán castigo (Zac. 14:17-19).

PRIMER DÍA DE SUCOT
De los siete días de la fiesta de Sucot, el primer día será considerado como un día de reposo especial.  No importa en qué día de la semana caiga, el día 15 de Tishri será apartado como un día de descanso, para que el pueblo atienda a la convocación.
(Levítico 23:35)  El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis…

OCTAVO DÍA
Pero también hay otro día de reposo especial en esta fiesta, además del Shabat semanal, y es el Octavo Día…
(Levítico 23:39)  Pero a los quince días del mes séptimo, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová por siete días; el primer día será de reposo, y el octavo día será también día de reposo.

Este octavo día es conocido en hebreo como: Shimini Atzeret (lit. Octavo Final).
Este también ese es un día de reposo especial, apartado para la convocación.
(Números 29:35)  El octavo día tendréis asamblea solemne; no haréis trabajo servil.

Podría parecer extraño que el texto diga que Sucot tiene siete días, y al final se añada un octavo día.  Pero hay una razón profética en esto: en el cumplimiento mesiánico, los siete días de Sucotrepresentan el Milenio, es decir, los mil años en que el Mesías va a reinar sobre toda la Tierra.  Al final de esos mil años, vendrá el cumplimiento del “Día Octavo” que representa el día en que Dios hará nuevos cielos y nueva tierra.  Será un nuevo inicio en la historia de la humanidad.
(Apocalipsis 21:1-5) Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. 

No es casualidad que se mencione la palabra “tabernáculo” en esta profecía del cumplimiento del último día de Sucot, ya que eso es precisamente lo que significa: “Sucot”, en español: tabernáculo o cabaña. 


TABERNÁCULO
Una de las instrucciones para esta fiesta es: habitar en una cabaña o tabernáculo (heb.Sucá).
(Levítico 23:42-43)  Habitaréis en tabernáculos por siete días; todo nativo de Israel vivirá en tabernáculos, para que vuestras generaciones sepan que yo hice habitar en tabernáculos a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy Jehová vuestro Dios.

Como ya mencionamos, esta fiesta no sólo tiene un aspecto histórico (trayendo a memoria los 40 años que los israelitas vivieron en el desierto), sino también hay una revelación profética: Nuestra vida en este mundo es como una sucá, una habitación temporal; pero el Señor está preparando un hogar permanente para habitar con Su Pueblo (Apoc. 21).

Despidiéndose de sus discípulos, Jesús les dijo:
(Juan 14:2-3)  En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.  Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

Pablo hace referencia a este concepto de la habitación temporal (tabernáculo), y también la morada eterna celestial que esperamos…
(2 Corintios 5:1-8)  Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos.  Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos,  para que lo mortal sea absorbido por la vida. Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu. Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor (porque por fe andamos, no por vista); pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.

Esto lo entendió Abraham por fe—y nosotros debemos hacer lo mismo…
(Hebreos 11:8-10)  Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.  Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.


COSECHA DE LOS FRUTOS
Otro tema central de la Fiesta de Sucot es la cosecha de los frutos.  Pascua está vinculada con la cosecha de la cebada y Shavuot con la cosecha del trigo, pero en Sucot se cosechan los demás frutos.  En este tiempo se llevaba al Templo el diezmo y la primicia de la cosecha de otoño.
(Deu. 16:13-15)  La fiesta solemne de los tabernáculos harás por siete días, cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar. Y te alegrarás en tus fiestas solemnes, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que viven en tus poblaciones. Siete días celebrarás fiesta solemne a Jehová tu Dios en el lugar que Jehová escogiere; porque te habrá bendecido Jehová tu Dios en todos tus frutos, y en toda la obra de tus manos, y estarás verdaderamente alegre.

Además de los frutos, también se recogían unas ramas, que aparentemente servían para construir la enramada (heb. Sucá). 
(Lev. 23:39-41) El día quince del séptimo mes, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, celebraréis la fiesta de Jehová por siete días, con reposo en el primer día y reposo en el octavo día.  Y el primer día tomaréis para vosotros frutos de árboles hermosos, hojas de palmera y ramas de árboles frondosos, y sauces de río; y os alegraréis delante de Jehová vuestro Dios por siete días.  Así la celebraréis como fiesta al SEÑOR por siete días en el año. Será estatuto perpetuo para todas vuestras generaciones; la celebraréis en el séptimo mes.

Dios nos convoca a esta fiesta para que nos alegremos con Él.  Es un tiempo para agradecer a Dios por lo que nos ha dado, pero también para entrar en conciencia que todo en este mundo es temporal y pasajero, y lo más importante, trascendente y permanente está por venir. 
(Mateo 6:19-21) No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.


Otros temas relacionados con Sucot:


Esta lección está disponible en AUDIO, entre las grabaciones de las Fiestas Bíblicas: ESENCIA DE SUCOT

domingo, 9 de octubre de 2016

YOM KIPUR: resumen

Está cerca el Día de Expiación (10 Tishri, 11/12 Octubre 2016). Para prepararnos, les comparto un estudio resumido del significado de este día tan importante en el calendario de Dios...



La sexta fiesta bíblica a la que Dios convocó a su pueblo es conocida como el “Día de Expiación” (en hebreo, Yom Kipur).
(Levítico 23:27-28) A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación;  tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová. Ningún trabajo haréis en este día; porque es día de expiación, para reconciliaros delante de Jehová vuestro Dios.

La razón por la que Dios convoca a su pueblo es muy importante: reconciliarse con Dios. Este es el día de ponerse a cuentas con Dios. Proféticamente, este día representa el momento en que el Señor vendrá como juez de la tierra. Quien se arrepienta, le serán perdonados los pecados; pero quien no lo haga, tendrá que cargar con su culpa. 

EXPIACIÓN
¿Qué significa “hacer expiación”? Hay dos caras de la moneda en cuanto a la expiación:
La Expiación tiene dos lados (como una moneda), y aunque parezcan opuestos, ambas aplican:

1. Una es pagar la pena impuesta por un delito cometido.
2. Otra es borrar la culpa por medio de algún sacrificio.

Cuando alguien comete una falta, éste debe pagar la pena. La única forma de no hacerlo es pagar una compensación o esperar que alguien más lo pague por uno.

El principio de expiación también aplica en un sentido espiritual: Todos hemos pecado, y debemos dar cuentas a Dios.
(Romanos 3:23) por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios…

La pena del pecado es la muerte; y dado que todos pecamos, entonces todos estamos condenados a morir, pagando por nuestro propio pecado. Sin embargo, Dios no quiere que muramos (Eze. 18:32).
(Ezequiel 33:10-11) Tú, pues, hijo de hombre, di a la casa de Israel: Vosotros habéis hablado así, diciendo: Nuestras rebeliones y nuestros pecados están sobre nosotros, y a causa de ellos somos consumidos; ¿cómo, pues, viviremos? Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?

El Señor no quiere que muramos, y por eso nos presentó otra opción: que otra persona pagara por nuestra pena. Esto fue lo que hizo Jesús, cuyo sacrificio en la cruz cubre nuestra deuda. El expió por nuestros pecados. 
(1 Pedro 3:18) Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.

Jesús murió por todo el mundo. Entonces, ¿por qué no todos son salvos? Porque para recibir ese beneficio, se requiere algo de nosotros: arrepentimiento y reconocimiento de Jesús. Quien se arrepiente, le serán perdonados sus pecados; pero quien no lo hace, tendrá que cargar con su culpa.  Esto fue lo que Jesús le explicó a Nicodemo:
(Juan 3:16-18)  Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El. El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Jesús ya pagó el precio de nuestra condena, el justo muriendo en la cruz como el Cordero de la pascua (Juan 1:29). Todo lo que debemos hacer es arrepentirnos y aceptar la expiación que Jesús hizo por nosotros. 

Pablo también explica cómo Jesús nos ha reconciliado con Dios…
(Romanos 3:24-26) siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

Entonces hay dos opciones:
1. Aceptamos la expiación de Jesús; o,
2. Expiamos cada uno por los pecados cometidos.


ESTATUTO PERPETUO
Mientras que esperamos que el Señor regrese para traer justicia y paz, Él nos ha invitado a celebrar el Día de Expiación como estatuto perpetuo (heb. L’Jukat Olam, que quiere decir: ¡para siempre!)
(Levítico 16:29-31) Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros. Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová. Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas; es estatuto perpetuo.

Año tras año repasamos el día en que el Señor vendrá a juzgar al mundo, y perdonará a los que arrepienta. Haremos bien en estar preparados (Mat. 24:44). Y aún cuando no sea la hora de Su venida, el pueblo de Dios se beneficia de entrar en el proceso de arrepentimiento y restauración personal.

DOS MANDATOS PARA EL PUEBLO
Las instrucciones especiales para este día eran simples:
1.  “Humillaréis vuestras almas
2.  “No haréis obra alguna

1.  “Humillaréis vuestras almas
“Humillar” en hebreo es: Aná, que literalmente significa: deprimir. También puede traducirse como: abatir, afligir, debilitar, quebrantar, someterse.

Una forma muy efectiva de afligirse voluntariamente es el ayuno.  Así ha sido interpretado por lo que está escrito en las siguientes referencias bíblicas…
(Salmo 69:10)  Lloré afligiendo con ayuno mi alma, y esto me ha sido por afrenta.
(Isaías 58:3)  ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores.

El propósito del ayuno es humillarse delante de Dios; es doblegar la voluntad propia para someterse a la voluntad del Señor. La aflicción de Yom Kipur no es para condenarnos sino para ponernos en la posición correcta con respecto al Señor y limpiar nuestras vidas.  

2.  “No haréis obra alguna
El reposo es el mensaje central de todas las fiestas.  Debemos aprender a reposar en Dios.  Esto implica soltar el control y confiar en Dios…descansar en Él.  Pero, ¡cuánto le cuesta al ser humano hacer esto!  Si no soltamos el control de nuestra propia vida, el Señor no podrá tomar el timón—y él es el único que puede salvarnos. 

En las instrucciones de Levítico 23 hay una advertencia muy seria, que tiene que ver con el reposo:
(Levítico 23:29-30) Si alguna persona no se humilla en este mismo día, será cortada de su pueblo. Y a cualquier persona que haga trabajo alguno en este mismo día, a esa persona la exterminaré de entre su pueblo.

La consecuencia de no humillarse en ese día y no reposar es muy fuerte: tal persona será cortada del pueblo de Dios.  Suena drástico, pero ahora tratemos de entender lo que quiere en un sentido espiritual… 

En un sentido espiritual, el trabajo representa nuestras obras, y el reposo representa el descanso que encontramos al saber que no son nuestras propias obras las que nos salvan, sino la obra de Dios en nuestras vidas. Nadie es lo suficientemente justo para salvarse a sí mismo (Rom. 3:24; Gal. 2:16): por lo tanto, en Yom Kipur descansamos en la obra de redención que el Mesías hizo por nosotros.
(1 Juan 1:8-9) Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Jesús murió como el Cordero de Dios en la Pascua, y su sangre nos libra de la muerte.  Él no tendrá que morir de nuevo en su segunda venida (pues ya lo hizo en su primera, Heb. 9:11-12), pero lo que Él hará en ese día será “poner fin a la iniquidad” (Daniel 9:24).  Finalmente se romperá la herencia de pecado que viene desde Adán. 
(Hebreos 9:27-28)  Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.

Esto es lo que repasamos y esperamos en el Día de Expiación, Yom Kipur.

EN EL LUGAR SANTISIMO
Un dato interesante de esta celebración es que éste era el único día en que el Sumo Sacerdote podía entrar al Lugar Santísimo en el Templo (Heb. 9:6-8).
(Levítico 16:2) Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario detrás del velo, delante del propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera; porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.

En el Lugar Santísimo, el sumo sacerdote rociaba la sangre del sacrificio sobre el Arca del Pacto (en el propiciatorio), como un acto para pedir perdón por los pecados de todo el pueblo.

En ese momento, el sumo sacerdote se encontraba “cara a cara” con Dios, pues la Biblia dice que la Presencia de Dios se manifestaba sobre el propiciatorio del Arca del Pacto.
(Éxodo 25:22) Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel.

El Día de Expiación representa el día en que veremos de nuevo a Dios “cara a cara”, sin morir.
(1 Corintios 13:12)  Ahora vemos por espejo,  oscuramente;  mas entonces veremos cara a cara.  Ahora conozco en parte;  pero entonces conoceré como fui conocido.

FINAL DE YOM KIPUR
La última ceremonia del día de Yom Kipur se conoce en hebreo como Neilá. En el último minuto del día (al caer la tarde), se cierran las puertas de la sinagoga, lo cual simboliza que se cierra la última oportunidad para arrepentirse. En el cumplimiento mesiánico, cuando venga el Día del Señor, esa ceremonia no será un ensayo, sino el evento real. Cuando llegue el Día, ya será demasiado tarde para arrepentirse.


Les invito a que lean sobre la ceremonia especial que se realizaba en el Templo en ese día, la cual es muy significativa. Visiten el siguiente enlace: Ceremonia en Yom Kipur



sábado, 1 de octubre de 2016

Fiesta de Trompetas: Resumen

Trompetas es la quinta de las fiestas de redención, siendo las primeras cuatro: Pascua, Panes Sin Levadura, Primicias, Semanas (Levítico 23).

La Fiesta de Trompetas tiene muchos significados proféticos, conectados con la segunda venida del Mesías. Pero antes de ver hacia el futuro, primero veamos el trasfondo histórico de esta fiesta…

AÑO NUEVO
Esta fiesta es más conocida hoy como Rosh Hashaná, que literalmente significa "Cabeza de año".  Se considera como “el año nuevo”, ya que en este día Dios creó al hombre. A partir de ese momento comenzó el conteo y la historia de la humanidad. 

Al principio, Adán vivía en perfecta paz con Dios en el huerto del Edén. Pero luego del pecado y la caída, el hombre se alejó de Dios.  A partir de ese momento, la humanidad fue de mal en peor, al punto que sólo quedaba una familia justa en todo el mundo. En ese momento, Dios decidió salvar a Noé y su familia, para así salvar al ser humano de su autodestrucción. De esa forma, Dios le dio una nueva oportunidad a la humanidad. 

No es casualidad que el día en que se secaron las aguas del Diluvio fue el 1er día del primer mes. 
(Génesis 8:13) Y aconteció que en el año seiscientos uno de Noé , en el mes primero, el día primero del mes, se secaron las aguas sobre la tierra. Entonces Noé quitó la cubierta del arca y miró, y he aquí, estaba seca la superficie de la tierra.

Noé y su familia representaron un nuevo inicio para la humanidad, una nueva oportunidad para hacer las cosas como Dios manda. Pero el pecado aún no había sido borrado, y los hombres volvieron a apartarse de Dios. 

CAMBIO EN EL CALENDARIO
Desde Génesis 1 a Exodo 11, el mes de Rosh Hashana era el primero. Pero a partir de Exodo 12, Dios cambió el orden de su calendario, escogiendo el mes de la Pascua (Nisán) como el primer mes del año bíblico. Esto dejó al mes de la fiesta de Trompetas (Tishri) como el séptimo.

Muchos consideran esta fiesta como "el año nuevo judío", pero la Biblia pone más énfasis en las trompetas. Vamos ahora por qué se llama así…

DIA DE TROMPETAS
Dios convocó esta fiesta para una fecha específica, y dio instrucciones simples de lo que se debía hacer en ese día…
(Levítico 23:24)  Habla a los hijos de Israel y diles: En el séptimo mes, el primer día del mes, tendréis día de reposo, un memorial al son de trompetas, una santa convocación.

(Num. 29:1)  En el séptimo mes, el primer día del mes, tendréis también santa convocación; no haréis trabajo servil. Será para vosotros día de tocar las trompetas.

¿Con qué propósito se toca la trompeta o el shofar?  Según la tradición hebrea, se toca con diferentes propósitos (basados en las instrucciones de Números 10):

  • como un llamado de atención a la congregación. 
  • como alarma por una amenaza inminente
  • para convocar al pueblo a una asamblea.

El shofar sirve como una alarma y un llamado para arrepentirse. En hebreo, la palabra para “arrepentimiento” es: Teshuvá, que significa literalmente: retorno.  En el concepto bíblico, el arrepentimiento es regresar al Buen Camino, a la voluntad de Dios.  Pecar implica apartarse del camino, y arrepentirse implica regresar a hacer las cosas como Dios manda. El sonido del shofar en Yom Teruá es un llamado para analizar nuestras vidas y regresar si nos hemos desviado.  

VIENE EL DIA DE JUICIO
El Día de la Trompeta sirve como advertencia que ya viene el “Día del Juicio”, vinculado con el Día de Expiación (heb. Yom Kipur). 
(Joel 2:1)  Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano.

El Día de Trompetas abre un período de diez días de arrepentimiento, que en la tradición hebrea se conocen como los “Días Temibles”.  Son los últimos días en los cuales el pueblo tiene la oportunidad de arrepentirse y ponerse a cuentas con Dios, antes que llegue el Día de Expiación, el cual está proféticamente vinculado con la Segunda Venida de Jesús y el día del juicio (Sof. 1:14-18).
(Sofonías 2:1-3)  Congregaos y meditad, oh nación sin pudor, antes que tenga efecto el decreto, y el día se pase como el tamo; antes que venga sobre vosotros el furor de la ira de Jehová, antes que el día de la ira de Jehová venga sobre vosotros.  Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová.

(Joel 2:5-17)  Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea.  Reunid al pueblo, santificad la reunión…y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo…

La respuesta de Dios al arrepentimiento es el perdón.
(Joel 2:18)  Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo.

La Fiesta de Trompetas es un día para arrepentirse y recibir el perdón de Dios.
(Miqueas 7:18-19) ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.  El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados. 

DIA ESCONDIDO
La Fiesta de Trompetas (heb. Yom Teruá) también es conocida como “el Día Escondido”. ¿Por qué recibe ese peculiar nombre?  Por la simple razón que no se sabe el día en que caerá. Para entender esto, debemos conocer cómo se determina el inicio de un mes en el calendario bíblico…

INICIO DEL MES: Luna Nueva
El evento que marca el inicio de un mes en el calendario bíblico es la aparición de la luna nueva.  Luego de “esconderse” a la vista la luna por varios días en la oscuridad, ésta vuelve a aparecer como una uñita blanca.  En momento en que la luna vuelve a hacerse visible, allí se marca el inicio del mes bíblico. 

Pero, debido a que la luna, el sol y la tierra tienen diferentes ritmos astronómicos, en ciertos meses del año es difícil calcular cuando aparecerá la luna.  Por esta razón, hay ciertos días que no se sabe si es el día final del mes o el principio del próximo.  Por ende, lo que lo determina el inicio del mes es el avistamiento de la luna.

ROSH HASHANA EN LUNA NUEVA 
La única fiesta que cae en luna nueva es Rosh Hashana, es decir, la Fiesta de Trompetas (heb.Yom Teruá).  Y por esta razón se apartan dos días para esta fiesta (Tishri 1-2, mes 7)…porque no se sabe el día en que comenzará.  Todo dependerá del día y la hora en que aparezca la luna nueva y se haga visible. 

Este fenómeno especial de la Fiesta de Trompetas ha hecho que reciba el nombre de “Día Escondido” (en hebreo, Yom Kesé). 

Y cuando finalmente aparece la luna en el mes 7, el pueblo de Dios comienza a sonar el shofar, porque ha dado inicio Yom Teruá, el Día de Sonar las trompetas (Lev. 23:23-24), la santa convocación del Señor. A este día señalado es el que se refiere el salmista:
(Salmo 81:3) Tocad la trompeta en la nueva luna, en el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne.

Proféticamente, esta fiesta habla de la segunda venida del Señor.  En ese día sonará una trompeta desde los cielos…
(1 Tesalonicenses 4:16-17)  Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.  Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

La celebración de esta fiesta, año con año, es un repaso profético de ese día escondido.

Aunque no sepamos el día y la hora en que vendrá el Señor, Jesús nos llama a estar preparados… 
(Marcos 13:32-37) Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo. Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo.  Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad.



lunes, 29 de agosto de 2016

PERÍODO DE ARREPENTIMIENTO




Previo al Día de Expiación (heb. Yom Kipur), hay un período de 40 días que se conoce como: Período de arrepentimiento (en hebreo: Teshuvá). Este período va del 1 de Elul (mes 6 del calendario bíblico) al 10 de Tishri (mes 7), día en que se guarda la fiesta de expiación (Levítico 23:27-28).
(Levítico 23:27-28) A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová. Ningún trabajo haréis en este día; porque es día de expiación, para reconciliaros delante de Jehová vuestro Dios.

Tradicionalmente, los judíos tocan el shofar durante los 30 días del mes de Elul (mes 6), como una señal para llamar al pueblo al arrepentimiento, llamándoles a regresar a Dios antes que se cierre la puerta del perdón en el Día de Expiación (heb. Yom Kipur).  A lo largo de la Biblia, podemos ver que Dios nunca envía juicio sin primero enviar una advertencia y un llamado de atención.  El shofar o trompeta funciona como una advertencia.  

En el cumplimiento mesiánico, el Día de Expiación representa el día en que Jesús (heb. Yeshua) regrese por segunda vez. En esa ocasión, Él va a venir como Rey y como Juez.  Va a ser coronado como Rey de toda la Tierra, pero también va venir a juzgar a todos aquellos que han pecado, y a salvar a todos aquellos que se arrepientan.  Por eso es tan importante estar preparados en arrepentimiento para Su venida. 
(Hechos 17:30)  Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos. 

El período de 40 días de arrepentimiento es en preparación para el Día de Expiación (Yom Kipur). Este día es considerado como el más solemne, en el cual se nos invita a “afligir nuestras almas”.
(Levítico 16:30-31)  Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová. Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas; es estatuto perpetuo.

¿QUÉ SIGNIFICA ARREPENTIRSE?
La palabra “arrepentimiento” en hebreo es: Teshuvá, que literalmente significa: regresar o volverse. Arrepentirse no es “sentir remordimiento”; más bien, es reconocer en dónde uno se ha desviado del buen camino, y retornar a Dios.

Hacer Teshuvá implica examinarse a uno mismo para llegar a descubrir si se ha apartado del camino de Dios, con el propósito de rectificar los errores y tomar la determinación de no pecar más.  Es un esfuerzo consciente de dejar el mal y regresar a Dios. Es enmendar el camino.  Es dar un giro, y voltearse hacia la dirección correcta.

El arrepentimiento está vinculado con la conversión.  Convertirse significa cambiar, enderezarse, volverse al estado original.  La conversión no es sólo la confesión de fe, al creer en Jesús. Esta confesión es tan sólo el inicio. La conversión implica un proceso de transformación, dejando atrás lo que uno era antes (un pecador), para transformarse en un hombre nuevo (un santo).
(Efesios 4:22-24)  En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

En Hechos vemos que antes que venga el avivamiento y regrese Jesús, Dios espera que su pueblo se arrepienta y se convierta.
(Hechos 3:19-20)  Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado.


EXAMINAME
En el período de arrepentimiento, es un tiempo para examinar nuestro corazón y ponernos a cuentas con Dios.  Es un tiempo de reconciliación y restauración.  En este tiempo, hacemos la siguiente oración, junto a David:
(Salmos 139:24) Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.