martes, 1 de abril de 2014

Un nuevo año bíblico




Hoy da inicio un nuevo año bíblico.  Es el primer día del primer mes en el calendario hebreo. 

El primer mes del calendario hebreo se le conoce como Nisán.  Originalmente, éste era el séptimo mes del calendario bíblico, según el orden de la creación.  Pero cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, Dios cambió el orden del calendario. 
(Exo. 12:1-2)  Y el SEÑOR habló a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:  Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para vosotros.

Ante esto, hoy da inicio un nuevo año según el calendario de Dios. 

Actualmente todo el mundo sigue el calendario romano, conocido como “gregoriano”.  Sin duda, es útil seguirlo para nuestras actividades diarias.  Sin embargo, si queremos estar sincronizados con el Reloj de Dios y Su Agenda, debemos seguir el calendario que Él estableció. 



EVENTOS DEL PRIMER MES
Lo que sucedió en ese momento fue tan importante, que Dios marcó ese mes como un nuevo inicio.   También puede significar un nuevo inicio para nosotros. 

En la Biblia vemos varias instancias en que este mes marcó un nuevo inicio: 


a.  Se levantó el Tabernáculo
Luego de meses de preparación, en el primer día de Nisán se terminó la construcción del Tabernáculo en el desierto. 
(Éxodo 40:1-2)  Entonces habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: El primer día del mes primero levantarás el tabernáculo de la tienda de reunión.

La fecha no fue una casualidad, sino que fue determinada por Dios.  Era una Cita Divina.
(Éxodo 40:16-17) Y Moisés hizo conforme a todo lo que el SEÑOR le había mandado; así lo hizo. Y aconteció que en el primer mes del año segundo, el día primero del mes, el tabernáculo fue levantado.

En ese día, sucedió algo muy especial…
(Éxodo 40:34-38)  Entonces la nube cubrió la tienda de reunión y la gloria del SEÑOR llenó el tabernáculo.  (35)  Y Moisés no podía entrar en la tienda de reunión porque la nube estaba sobre ella y la gloria del SEÑOR llenaba el tabernáculo.  (36)  Y en todas sus jornadas cuando la nube se alzaba de sobre el tabernáculo, los hijos de Israel se ponían en marcha;  (37)  pero si la nube no se alzaba, ellos no se ponían en marcha hasta el día en que se alzaba.  (38)  Porque la nube del SEÑOR estaba de día sobre el tabernáculo, y de noche había fuego allí a la vista de toda la casa de Israel en todas sus jornadas.





b.  Salieron de Babilonia
Otro evento importante que sucedió el primero de Nisán fue la salida de Babilona por parte de Esdras y muchos judíos que le siguieron en su retorno a Sión.
(Esdras 7:8-10)  Esdras llegó a Jerusalén en el mes quinto; era el año séptimo del rey.  (9) Porque el primer día del mes primero comenzó a subir de Babilonia; y el primer día del mes quinto llegó a Jerusalén, pues la mano bondadosa de su Dios estaba sobre él,  (10)  porque Esdras había dedicado su corazón a estudiar la ley del SEÑOR, y a practicarla, y a enseñar Sus estatutos y ordenanzas en Israel.


c.  Purificación del Templo
En el mes de Nisán también se llevó a cabo la purificación del Templo, en tiempos del rey Ezequías. 
(2 Crónicas 29:1-11)  Ezequías comenzó a reinar cuando tenía veinticinco años, y reinó veintinueve años en Jerusalén. El nombre de su madre era Abías, hija de Zacarías.  (2)  E hizo lo recto ante los ojos del SEÑOR, conforme a todo lo que su padre David había hecho.  (3)  En el primer año de su reinado, en el mes primero, abrió las puertas de la casa del SEÑOR y las reparó.  (4)  Hizo venir a los sacerdotes y a los levitas y los reunió en la plaza oriental.  (5) Entonces les dijo: Oídme, levitas. Santificaos ahora, y santificad la casa del SEÑOR, Dios de vuestros padres, y sacad lo inmundo del lugar santo.  (6)  Porque nuestros padres han sido infieles y han hecho lo malo ante los ojos del SEÑOR nuestro Dios, le han abandonado, han apartado sus rostros de la morada del SEÑOR y le han vuelto las espaldas.  (7)  También han cerrado las puertas del pórtico y han apagado las lámparas, y no han quemado incienso ni ofrecido holocaustos en el lugar santo al Dios de Israel.  (8)  Por tanto vino la ira del SEÑOR contra Judá y Jerusalén, y El los hizo objeto de espanto, de horror y de burla, como lo veis con vuestros propios ojos.  (9)  Porque he aquí, nuestros padres han caído a espada, y nuestros hijos y nuestras hijas y nuestras mujeres están en cautividad a causa de esto.  (10)  Ahora he decidido en mi corazón hacer un pacto con el SEÑOR, Dios de Israel, para que el ardor de su ira se aparte de nosotros.  (11)  Hijos míos, no seáis ahora negligentes, porque el SEÑOR os ha escogido a fin de que estéis delante de El, para servirle y para ser sus ministros y quemar incienso.

Este día marca el inicio de un nuevo año bíblico.  Éste puede ser también un nuevo inicio para nosotros…

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