domingo, 2 de octubre de 2011

Nehemías 5:1-13: Problema Interno

Problema Interno
Nehemías pudo enfrentar a los enemigos externos, pero luego salió a luz ciertos problemas internos que estaban minando al pueblo desde adentro. 
El principal problema es que la gente no tenía suficiente dinero ni recursos para vivir.  De una forma u otra, todos tenían problemas económicos.  La gente se quejaba de lo siguiente:


(Nehemías 5:1-4)  Y hubo gran clamor del pueblo y de sus mujeres contra sus hermanos judíos.  (2)  Había quienes decían: Nosotros, nuestros hijos y nuestras hijas somos muchos; por tanto, que se nos dé trigo para que comamos y vivamos.  (3)  Había otros que decían: Nosotros tenemos que empeñar nuestros campos, nuestras viñas y nuestras casas para conseguir grano, a causa del hambre.  (4)  También había otros que decían: Hemos pedido dinero prestado para el impuesto del rey sobre nuestros campos y nuestras viñas. 

La gente se estaba viendo forzada a pedir prestado para poder vivir.  Lo más frustrante era que aun esos préstamos no iban a solucionar sus problemas, sino que sólo iban a cubrir las necesidades inmediatas.  Esto significa que después de haberse comido el préstamo, no iban a tener nada para poder saldar las deudas, por consiguiente, iban a caer en esclavitud. 
(Nehemías 5:5)  Ahora bien, nuestra carne es como la carne de nuestros hermanos, y nuestros hijos como sus hijos. Sin embargo, he aquí, estamos obligando a nuestros hijos y a nuestras hijas a que sean esclavos, y algunas de nuestras hijas ya están sometidas a servidumbre, y no podemos hacer nada porque nuestros campos y nuestras viñas pertenecen a otros.

¿Por qué el pueblo estaba en tal crisis económica?  La raíz del problema era que los prestamistas se estaban aprovechando de la necesidad de los que pedían prestado, pues les estaban prestando con intereses altísimos que les iba a ser prácticamente imposible pagar.  Esto suele suceder en tiempos de crisis, como las guerras o calamidades naturales.  Hay gente que se enriquece a costa de la necesidad de los demás.  Esto es deleznable e inmoral, y por eso Nehemías se enojó mucho cuando oyó sobre esto que se estaba dando entre el pueblo.


La Biblia claramente enseña en contra de la usura, que es el cobro excesivo de interés por un préstamo.
(Éxodo 22:25)  Si prestas dinero a mi pueblo, a los pobres entre vosotros, no serás usurero con él; no le cobrarás interés.

(Deuteronomio 23:19)  No cobrarás interés a tu hermano: interés sobre dinero, alimento, o cualquier cosa que pueda ser prestado a interés.

(Levítico 25:35-43)  En caso de que un hermano tuyo empobrezca y sus medios para contigo decaigan, tú lo sustentarás como a un forastero o peregrino, para que viva contigo.  (36)  No tomes interés y usura de él, mas teme a tu Dios, para que tu hermano viva contigo.  (37)  No le darás tu dinero a interés, ni tus víveres a ganancia.  (38)  Yo soy el SEÑOR vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto para daros la tierra de Canaán y para ser vuestro Dios.  (39)  Y si un hermano tuyo llega a ser tan pobre para contigo que se vende a ti, no lo someterás a trabajo de esclavo.  (40)  Estará contigo como jornalero, como si fuera un peregrino; él servirá contigo hasta el año de jubileo.  (41)  Entonces saldrá libre de ti, él y sus hijos con él, y volverá a su familia, para que pueda regresar a la propiedad de sus padres.  (42)  Porque ellos son mis siervos, los cuales saqué de la tierra de Egipto; no serán vendidos en venta de esclavos.  (43)  No te enseñorearás de él con severidad, más bien, teme a tu Dios.

Cuando Nehemías oyó sobre la situación del pueblo, se enojó mucho.  Ellos no habían logrado su libertad para caer de nuevo como esclavos, y peor aún, de manos de los mismos hermanos.  Por eso Nehemías convocó al pueblo para llamarles la atención
(Nehemías 5:6-11)  Entonces me enojé en gran manera cuando oí su clamor y estas palabras.  (7)  Se rebeló mi corazón dentro de mí, y contendí con los nobles y con los oficiales y les dije: Estáis cobrando usura cada uno a su hermano. Y congregué contra ellos una gran asamblea.  (8)  Y les dije: Nosotros, conforme a nuestras posibilidades, hemos redimido a nuestros hermanos judíos que fueron vendidos a las naciones; y ahora, ¿venderéis a vuestros hermanos para que sean vendidos a nosotros? Entonces se quedaron callados y no hallaron respuesta.  (9)  Y agregué: No está bien lo que hacéis; ¿no debéis andar en el temor de nuestro Dios a causa del oprobio de las naciones enemigas nuestras?  (10)  También yo y mis hermanos y mis siervos les hemos prestado dinero y grano. Os ruego, pues, que abandonemos esta usura.  (11)  Os ruego que hoy mismo les devolváis sus campos, sus viñas, sus olivares y sus casas; también la centésima parte del dinero y del grano, del mosto y del aceite que estáis exigiendo de ellos.

¿Cómo reaccionaron los prestamistas ante este llamado de atención?
(Nehemías 5:12-13)  Entonces ellos dijeron: Lo devolveremos y no les exigiremos nada; haremos tal como has dicho. Y llamé a los sacerdotes y les hice jurar que harían conforme a esta promesa.  (13)  También sacudí los pliegues de mi manto y dije: Así sacuda Dios de su casa y de sus bienes a todo hombre que no cumpla esta promesa; así sea sacudido y despojado. Y toda la asamblea dijo: ¡Amén! Y alabaron al SEÑOR. Entonces el pueblo hizo conforme a esta promesa.

Nehemías no sólo demandó esto del pueblo, sino que lo vivía.  A pesar que él era gobernador, él no cargó al pueblo con impuestos.  Más bien, en lugar de pedir para su beneficio, él compartía de lo suyo con los demás (Neh. 5:14-19). 

Sigamos el ejemplo de Nehemías amando al prójimo con hechos, no sólo con palabras.
(1 Juan 3:16-18)  En esto conocemos el amor: en que El puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.  (17)  Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Dios en él?  (18)  Hijos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.

Oremos…
Señor, te pido perdón si me he aprovechado de mi prójimo en su necesidad.  Hoy he aprendido que esto es detestable a Tus ojos, y estoy decidido a no hacer tal cosa. 

Si uno de mis hermanos está en necesidad, no endureceré mi corazón ni cerraré mi mano; más bien, le ayudaré y abriré libremente mi mano, y con generosidad le prestaré lo que le haga falta para cubrir sus necesidades.  Con generosidad le daré y no me dolerá el corazón cuando lo haga, pues Tú me has bendecido en todo mi trabajo y en todo lo que emprenda.

[Deuteronomio 15:7-11]

(Deuteronomio 15:4-6)  Y no habrá menesteroso entre vosotros, ya que el SEÑOR de cierto te bendecirá en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da por heredad para poseerla,  (5)  si sólo escuchas fielmente la voz del SEÑOR tu Dios, para guardar cuidadosamente todo este mandamiento que te ordeno hoy.  (6)  Pues el SEÑOR tu Dios te bendecirá como te ha prometido, y tú prestarás a muchas naciones, pero tú no tomarás prestado; y tendrás dominio sobre muchas naciones, pero ellas no tendrán dominio sobre ti. 

2 comentarios:

  1. GLORIA A YAHWEH EN CRISTO YAHSHUA muy buena la explicación GLORIA AL SEÑOR ESPÍRITU SANTO!!! Que JEHOVÁ NUESTRO DIOS LOS BENDIGA HNOS!!

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  2. GLORIA A YAHWEH NUESTRO DIOS EN CRISTO YAHSHUA NUESTRO MESIAS GLORIA AL SEÑOR ESPÍRITU SANTO!!!MUY BUENA LA CITA QUE JEHOVÁ NUESTRO DIOS LOS BENDIGA!

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